“Llamadas una vez, entregadas cada día”
El 15 de febrero de 2026, la diócesis de Karwar, en India, celebró especialmente la Vida Consagrada, una jornada particular para agradecer y valorar la presencia de las religiosas, entre las que se encontraban hermanas Adoratrices. Un día de comunión, oración y renovación vocacional vivido en espíritu de Iglesia.
Una celebración organizada a nivel de decanato
A nivel de decanato, los sacerdotes organizaron la celebración del Día de la Vida Consagrada con un servicio de oración cuyo lema fue: “Llamadas una vez, entregadas cada día”.
Este lema marcó el sentido profundo de la jornada. Invitó a recorrer el camino desde la primera llamada recibida hasta la entrega cotidiana al servicio de los demás. Una llamada única que se renueva cada día en la fidelidad.
La dimensión eucarística de la vocación consagrada
Durante la celebración del Día de la Vida Consagrada en la Diócesis de Karwar, se destacó especialmente la dimensión eucarística de la vocación. Como Jesús: elegidas, bendecidas, partidas y compartidas.
Esta referencia eucarística recordó que la vida consagrada nace del Espíritu de Jesús y se entrega para salvar y liberar vidas. La vocación no es solo un acontecimiento del pasado, sino una entrega diaria que se hace don para los demás.
El mensaje del obispo de Karwar
La celebración contó con la presencia de Mons. Duming Dias, obispo de Karwar, quien sorprendió con su cercanía y su mensaje dirigido a las religiosas en este Día de la Vida Consagrada en este mes de febrero de 2026.
En su intervención recordó que la luz de Cristo debe irradiar a través de la vida de las religiosas, acercando a las personas a Dios y colaborando en la construcción de su Reino en la tierra y en el corazón de cada uno y cada una. Sus palabras reforzaron el sentido eclesial y misionero de la vocación consagrada en la diócesis de Karwar.
Un cierre fraterno y agradecido
Este Día de la Vida Consagrada en Karwar concluyó con un momento de fraternidad: el corte del pastel, una comida compartida y la entrega de obsequios. Gestos sencillos que expresaron gratitud, comunión y alegría por la vida entregada. Una jornada para renovar la llamada recibida y reafirmar la entrega diaria al servicio de la Iglesia.