Del 30 de julio al 2 de agosto de 2026, hermana Marie Reine Zanou participó en las Jornadas Nacionales de la Juventud (JNJ) celebradas en Atakpamé, Togo.
Este encuentro fue un tiempo privilegiado de comunión, renovación espiritual y crecimiento misionero, que le permitió fortalecer su fe, reafirmar su vocación Adoratriz y renovar su compromiso al servicio de la Iglesia y de las personas más vulnerables.
Un encuentro que renueva la vocación y la misión
Las celebraciones eucarísticas, los momentos de adoración, las conferencias, las catequesis y los espacios de encuentro fraterno sirvieron para recordar que toda misión nace y se alimenta del encuentro personal con Cristo Eucaristía. Todo ello ayudó a nuestra hermana Marie Reine renovar su compromiso de continuar con esperanza el servicio de la caridad, especialmente hacia las mujeres, los niños y niñas y los jóvenes expuestos a la trata de personas y a otras formas de explotación.
Su participación en las Jornadas también le permitió encontrarse con numerosos jóvenes procedentes de diferentes diócesis de Togo. A través del diálogo y la escucha, la hermana pudo conocer mejor sus sueños, preocupaciones y algunos de los desafíos a los que se enfrentan, como el desempleo, la migración irregular, las falsas promesas laborales y los riesgos de explotación.
Este contacto tan cercano confirmó que la escucha, la presencia fraterna y el acompañamiento son medios privilegiados para prevenir situaciones de vulnerabilidad.
Sensibilizar sobre la trata de personas
Como miembro de la red Talitha Kum, hermana Marie Reine Zanou aprovechó este encuentro para sensibilizar a los jóvenes sobre la realidad de la trata de personas, sus consecuencias para la dignidad humana y la importancia de la prevención.
Durante las Jornadas presentó la misión de Talitha Kum como una respuesta concreta de la Iglesia frente a esta grave violación de los derechos humanos, inspirada en la compasión, la justicia, la protección y la esperanza. Muchos jóvenes manifestaron interés por esta labor y expresaron su deseo de convertirse en agentes de prevención en sus comunidades.
Esta experiencia también permitió establecer vínculos con responsables de la pastoral juvenil, animadores y jóvenes líderes de distintas diócesis en Togo, abriendo nuevas posibilidades de colaboración para futuras actividades de sensibilización. Asimismo, ayudó a comprender mejor las necesidades y desafíos de los jóvenes y a adaptar las acciones de prevención y acompañamiento a la realidad que viven.
La espiritualidad eucarística, fuente de la misión
A la luz de esta experiencia, hermana Marie Reine se siente llamada a integrar aún más la espiritualidad eucarística en su misión. La Adoración al Santísimo Sacramento sigue siendo para ella fuente de misericordia, compasión y entrega misionera. Esto le impulsa a reconocer el rostro de Cristo en cada persona herida por la violencia, la explotación o la exclusión y a responder con amor, paciencia y esperanza.
Tras esta vivencia, desea promover una cultura de prevención y protección, animar a los jóvenes a convertirse en embajadores de la dignidad humana y fortalecer la colaboración entre Talitha Kum, la pastoral juvenil y los demás actores comprometidos en la lucha contra la trata de personas.
La participación en las Jornadas Nacionales de la Juventud de Togo ha reavivado en ella el deseo de vivir con mayor profundidad el carisma de la Congregación de Adoratrices: Adorar a Cristo presente en la Eucaristía y servirlo con amor en el acompañamiento de los procesos de Liberación de mujeres en contextos de prostitución, trata, violencia y otras formas de explotación.
Con confianza, nuestra hermana continúa firme en la misión Adoratriz, convencida de que cada acción de prevención, escucha, acompañamiento y solidaridad contribuye a restaurar la dignidad y la esperanza de quienes sufren. En palabras de santa María Micaela: “Sólo he vivido por Dios y para ellas”.