La novicia Veronicah profundiza en la identidad Adoratriz durante una formación en la Casa Madre | Adoratrices

La novicia Veronicah profundiza en la identidad Adoratriz durante una formación en la Casa Madre | Adoratrices

Del 9 al 13 de junio de 2026, la novicia Veronicah Gathigia Maina participó en un plan de formación dedicado a profundizar en la identidad personal, social, micaeliana y adoratriz. 

Los contenidos fueron impartidos por hermana Gabriela Valot, Consultora del Gobierno General de Adoratrices y responsable del área de Formación y Pastoral de la Congregación. Para participar en esta experiencia, Veronicah se trasladó desde el Noviciado de Peñagrande hasta la Casa Madre, ambos ubicados en Madrid (España), donde vivió un tiempo especial de reflexión, escucha y profundización.

La formación se llevó a cabo en estilo taller, combinando materiales preparados, vídeos, canciones, trabajos de reflexión personal y momentos de compartir desde la experiencia. A lo largo de esos 5 días se abordaron cuatro temas principales: la identidad personal, la identidad colectiva o social, la identidad de santa María Micaela, nuestra fundadora, y la identidad Adoratriz.

Reflexionar sobre la identidad en sus diversas dimensiones

Durante este periodo se profundizó en la identidad como el conjunto de rasgos, características y valores que permiten distinguir a una persona o a un grupo de los demás. Se presentó la identidad personal como un proceso subjetivo, que no es fijo ni estático, que cambia, se construye y reconstruye a lo largo de la vida; y que se nutre del contexto cultural y de la interacción con los demás.

Asimismo, se trabajó sobre la identidad colectiva o social y sobre la identidad de santa María Micaela, tanto como mujer como desde su vocación de consagrada.

La formación concluyó con una profundización en la identidad Adoratriz a partir de sus rasgos fundamentales, recogidos en las Constituciones de la Congregación. El número 61 presenta a la mujer Adoratriz como “abierta a Dios y a los hermanos, llamada a ser Eucaristía y a vivir, en cada momento histórico, las exigencias de la consagración religiosa como signo del amor misericordioso y redentor de Jesucristo, desde la experiencia de santa María Micaela”.

Una experiencia de crecimiento y discernimiento

Al finalizar la formación, Veronicah compartió los frutos que esta experiencia ha dejado en su proceso personal y vocacional:

“Estos días han sido un espacio de compartir, escucha, profundización. Hemos tratado el tema de identidad, en cuanto a reconocer mi feminidad, mi ser, mi historia. Me abre camino de madurar en todas las dimensiones como mujer, que es un proceso que nunca concluye. Es un proceso de elaboración y reelaboración que no cesa, sino con la muerte”.

Sobre la identidad de Santa María Micaela, compartió: “Ella fue una mujer apasionada de Jesús, supo escuchar, discernir la voluntad de Dios. Hasta que se dio cuenta que ‘A ti te quiero yo en mi obra’”.

“Hoy me siento invitada a cultivar el discernimiento como estilo de vida cada día, profundizar en la Adoración eucarística, la Liberación y la caridad”, añadió.

Con iniciativas como esta, la Congregación de Adoratrices continúa promoviendo procesos formativos que ayudan a profundizar en la identidad personal, vocacional y carismática de las hermanas. De este modo, se pretende favorecer una vivencia cada vez más consciente y comprometida de la consagración religiosa según el espíritu y legado de santa María Micaela.

 

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