Del 10 al 14 de abril de 2026 tuvo lugar un encuentro de Superioras de las comunidades Adoratrices de la Provincia de América en Santo Domingo (República Dominicana). Un evento marcado por la fraternidad, el discernimiento y el deseo compartido de seguir fortaleciendo la misión.
Un espacio de encuentro, comunión y misión
Convocadas por la Superiora Provincial, Hna. Teresa Valenzuela, todas ellas se reunieron con motivo del cierre de la Visita Pastoral realizada a las distintas comunidades de la Provincia. Fue una oportunidad privilegiada para compartir la vida, discernir juntas y fortalecer la comunión al servicio de la misión Adoratriz.
El encuentro tuvo lugar en la Casa de Espiritualidad de las Hermanas Sanchinas, cuya acogida cercana y generosa hizo posible un clima de serenidad, fraternidad y gratitud. Cada detalle, desde las llegadas hasta las partidas, contribuyó a que todas se sintieran verdaderamente acogidas.
Cuidar es abrazar: una llamada a la escucha
Fueron días de encuentro auténtico, vividos con sencillez, donde compartir la vida y escucharse desde el corazón se convirtió en el centro de la experiencia.
El P. Javier Vidal, jesuita, acompañó el encuentro en torno al lema “Cuidar es abrazar”, recordando que cuidar implica, ante todo, aprender a escuchar.
Una escucha que nace del descalzarse ante Dios y ante la otra persona; que invita a enamorarse y confiar profundamente en Él. Desde esta actitud es posible engendrar vida, integrar las propias heridas y abrir caminos de encuentro que fortalecen la misión.
El Directorio: una guía para encarnar el carisma hoy
Este tiempo compartido impulsó también a releer el Directorio congregacional en clave de vida, servicio y animación.
El Directorio recoge las orientaciones que concretan las Constituciones en la vida cotidiana de la Congregación. Es, por tanto, una herramienta fundamental para encarnar el carisma Adoratriz en la realidad actual.
Desde esta relectura, las hermanas se dejaron interpelar por los desafíos concretos de hoy, tomando mayor conciencia de su responsabilidad y de la manera en que están llamadas a responder como Congregación.
Comunidades que generan vida y esperanza
El encuentro concluyó con un sentimiento compartido de gratitud y renovación.
Las Superioras regresaron a sus comunidades fortalecidas, con el deseo de seguir caminando juntas y construyendo comunidades vivas que cuidan, acompañan y generan vida allí donde están presentes.
En un mundo que necesita espacios de cuidado, escucha y esperanza, este encuentro reafirma la importancia de la vida compartida como base de la misión.