La misión de Adoratrices ante el Papa León XIV en España. La visita del Papa León XIV a España, del 6 al 12 de junio de 2026, ha sido una ocasión especial para visibilizar la realidad de tantas personas que viven situaciones de vulnerabilidad y para reconocer la labor de quienes las acompañan cada día desde diferentes ámbitos de la Iglesia.
La Familia Adoratriz ha estado presente durante ella a través de hermanas, personas laicas, voluntariado, alumnado y comunidades educativas de nuestros colegios, así como de mujeres atendidas en nuestros proyectos. Una presencia diversa que refleja la riqueza de nuestra misión compartida y el compromiso de seguir construyendo espacios de acogida, educación, promoción y dignidad.
Además, en dos de los actos programados tuvimos la oportunidad de intervenir de forma directa, llevando la voz y la experiencia de las mujeres con las que compartimos camino y acercando al Santo Padre algunas de las realidades que marcan nuestra misión.
Un encuentro que deja huella en Madrid
El 6 de junio, el proyecto de Madrid, participó en el encuentro que el Santo Padre mantuvo con la pastoral social de Madrid en la sede de Cáritas 24 Horas de CEDIA. En representación del proyecto acudieron Alicia, voluntaria de la casa de acogida, y dos mujeres vinculadas al mismo.
Durante el encuentro tuvieron la oportunidad de saludar al Papa y entregarle una cruz elaborada por las mujeres de la casa, un sencillo regalo cargado de significado, en el que se reflejaban sus historias de vida, su fe, sus esperanzas y su agradecimiento.
Esta experiencia estuvo marcada por la emoción y la cercanía. Una de las participantes compartía después:
“No tengo palabras suficientes para explicar lo que he sentido en el momento en que el Papa me dio la mano. Fue un momento maravilloso y muy profundo. Desde el momento en que me ofrecisteis la oportunidad estaba emocionada, nerviosa e impaciente, pero no esperaba vivir una experiencia tan intensa. Poder estar cerca de él, hablarle y recibir su saludo fue algo excepcional e inolvidable”.
Otra de las mujeres expresaba:
“Muchísimas gracias por darme la oportunidad de vivir una experiencia tan bonita y especial. Para mí ha sido un enorme orgullo poder representar a Adoratrices en un encuentro tan único. Ver al Papa tan de cerca ya fue algo muy emocionante, pero que además me cogiera la mano fue un momento que guardaré siempre en el corazón”.
Sus impresiones reflejan el valor que tienen los gestos sencillos de acogida, reconocimiento y cercanía, capaces de fortalecer caminos de recuperación y dignidad.
Alzando la voz de las mujeres víctimas de trata en Barcelona
Días después, el 10 de junio, hermana Encarna Jordán, religiosa Adoratriz intervino en el encuentro del Papa León XIV con las realidades diocesanas de caridad y asistencia celebrado en la iglesia de San Agustín, en el barrio del Raval de Barcelona.
Desde su experiencia de acompañamiento a mujeres víctimas de trata de personas en el proyecto de Adoratrices en Barcelona, compartió ante el Papa la realidad que viven muchas mujeres que abandonan sus países huyendo de la violencia, los conflictos o la pobreza y terminan atrapadas en situaciones de explotación. Recordó también que a la violencia sufrida se suman con frecuencia el desarraigo, la soledad y las dificultades para acceder a derechos fundamentales como una vivienda, un trabajo digno o una plena inclusión social.
Su intervención puso de relieve la importancia de permanecer junto a las personas más vulnerables, acompañando procesos largos y complejos de recuperación, denunciando las situaciones de injusticia y promoviendo alternativas que dignifiquen la vida.
Como expresó durante su testimonio:
“En este camino he aprendido junto a ellas que acompañar es sostener sin abandonar, reconocer cada pequeño paso y permanecer confiando en el Dios de la Vida cuando el horizonte no se vislumbra. Por eso, hoy necesitamos semillas de esperanza”.
La hermana Encarna concluyó su intervención reconociendo la fortaleza de tantas mujeres supervivientes de la trata, a quienes definió como “mujeres capaces de celebrar la vida, mostrándonos que el mal no tiene la última palabra”.
Tras su testimonio, tuvo la oportunidad de saludar personalmente al Santo Padre y mantener con él un breve diálogo.
Semillas de esperanza
Los encuentros vividos con León XIV en Madrid y Barcelona han permitido hacer presente la realidad de tantas mujeres que la Familia Adoratriz acompaña cada día y renovar el compromiso de seguir caminando a su lado, defendiendo su dignidad y ofreciendo oportunidades reales.
Desde Adoratrices agradecemos al Papa León XIV su cercanía, su escucha y su permanente llamada a poner en el centro a las personas más vulnerables. Su presencia y sus mensajes han sido un impulso para seguir construyendo caminos de justicia y dignidad.
Volvemos de estos encuentros agradecidas por cada historia compartida, por cada gesto de cercanía y por cada palabra de aliento recibida por parte del Santo Padre. Seguimos caminando, como Iglesia, junto a las mujeres más vulnerables, convencidas de que, incluso en medio de las situaciones más difíciles, siempre es posible sembrar esperanza.