Comienza el centenario de Adoratrices en Guadalajara: 1926–2026

Comienza el centenario de Adoratrices en Guadalajara: 1926–2026

La ciudad de Guadalajara (España) celebra en 2026 el primer centenario de presencia de la Congregación de Adoratrices: “100 años por amor”, un siglo de vida entregada, de educación, de acompañamiento y de misión. 

Esta efeméride no es solo un aniversario, es una ocasión para volver a la raíz y hacer memoria agradecida por todo este tiempo de misión educativa, espiritual y social en la ciudad. Un momento especial para renovar el compromiso de seguir cuidando la vida allí donde más se necesita, desde los pilares del carisma de la Congregación de Adoratrices: Adoración y Liberación.

1926: la llegada que sembró futuro

Aunque Santa María Micaela nació en Madrid, vivió y amó apasionadamente a Guadalajara. Esta puede ser considerada como la ciudad donde nuestra fundadora comenzó su obra apostólica, ya que en su juventud abrió una pequeña escuela para niñas en su propia casa.

La llegada de las Adoratrices a Guadalajara se sitúa el 26 de agosto de 1926, cuando las primeras hermanas se establecieron en el palacio vinculado al conjunto impulsado por la Duquesa de Sevillano, sobrina de María Micaela. Este lugar fue concebido para formar comunidad y sostener una presencia de acogida, oración y formación. 

El día 1 de octubre de ese mismo año se inauguró una escuela externa de enseñanza gratuita para quienes más lo necesitaban. Con paso del tiempo, ésta fue creciendo y adaptándose a las distintas etapas y marcos educativos, hasta consolidarse en el actual Colegio Niña María–Adoratrices.

Cien años después, Guadalajara cuenta con dos comunidades Adoratrices: una vinculada al Colegio Niña María–Adoratrices y otra de hermanas mayores.

Un conjunto monumental al servicio de la vida

María Diega Desmaissières y Sevillano (Madrid, 1852 – Burdeos, 1916), Duquesa de Sevillano, dedicó buena parte de su vida y de su considerable fortuna a mejorar las condiciones de vida de las personas más necesitadas en Guadalajara y otras ciudades.

Perteneciente a una de las familias más acaudaladas de la época, heredó títulos nobiliarios y promovió la creación de instituciones de apoyo social, hospitales, escuelas, asilos y centros educativos, favoreciendo el desarrollo asistencial y cultural de la ciudad en el cambio de siglo.

Entre las obras monumentales que promovió, se encuentra el valioso conjunto arquitectónico diseñada por Ricardo Velázquez Bosco y vinculado a la presencia Adoratriz en Guadalajara: además del colegio, el Panteón de la Condesa de la Vega del Pozo y la Iglesia de Santa María Micaela.

Un colegio con historia y presente

El Colegio Niña María–Adoratrices forma parte esencial de este centenario. A lo largo de décadas ha acompañado a generaciones de alumnas, alumnos y familias, manteniendo una identidad educativa reconocible y una vocación de servicio. En la actualidad, el colegio atiende a cerca de 800 alumnos.

4 de marzo de 2026: comienzo de las celebraciones

El centenario comenzó oficialmente el 4 de marzo de 2026, una fecha elegida por su vínculo con Santa María Micaela, canonizada ese día por Pío XI. 

La mañana de ese día comenzó con un acto de Acción de Gracias, en el patio del colegio Niña María, en torno a una imagen de Santa María Micaela. En él participaron la alcaldesa de Guadalajara, Ana Guarinos, el alumnado, docentes y hermanas Adoratrices.

A lo largo del mismo, los alumnos y alumnas leyeron el Evangelio, fabricaron una cadena con eslabones de cartón que marcaba distintos hitos dentro de estos 100 años y entonaron varias canciones. El evento finalizó con el despliegue de varios carteles conmemorativos sobre la fachada del centro.

Eucaristía solemne en la iglesia de Santa María Micaela

Por la tarde tuvo lugar una Eucaristía en la iglesia de Santa María Micaela, presidida por el obispo de la diócesis de Sigüenza-Guadalajara, Mons. Julián Ruiz, y concelebrada junto a sacerdotes vinculados a la misión Adoratriz. 

Asistieron a esta celebración eucarística alumnado, antiguos alumnos y alumnas, hermanas, profesores, familias y personas cercanas a la Congregación, además de autoridades y representantes institucionales.

Un año para celebrar, agradecer y seguir caminando

Las celebraciones del centenario se han planteado como un recorrido amplio a lo largo del año, con propuestas culturales, formativas y religiosas abiertas a la ciudad. La programación pública se extiende desde marzo y culmina el 21 de noviembre, en torno a la festividad de la Niña María, patrona del colegio. 

En el fondo de todo este año conmemorativo late una misma intención: agradecer lo vivido y sostener lo que viene. Recordar el camino recorrido no como nostalgia, sino como impulso. Y renovar, en el presente, una forma de estar y servir que nace de la Adoración y se traduce en Liberación, en educación, en acompañamiento, en cuidado y en esperanza para quienes más lo necesitan.

Centenario de Adoratrices en Guadalajara: Memoria agradecida y envío

Cien años después de aquella llegada de 1926, este centenario de Adoratrices en Guadalajara invita a mirar con gratitud la historia, a reconocer los rostros que la han hecho posible y a seguir caminando con la misma certeza que ha sostenido a la Familia Adoratriz desde el origen: cuando la vida se pone en manos de Dios, el amor se vuelve fecundo.

 

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